EE.UU. reactiva su agenda andina con gira clave
Rubio visitará Colombia, Ecuador y Perú para afianzar lazos con gobiernos afines, atender el sismo colombiano y avanzar en seguridad y comercio.
Bogotá / Quito / Lima. El Departamento de Estado de Estados Unidos confirmó que su titular, Marco Rubio, recorrerá tres capitales sudamericanas en una agenda diplomática de tres jornadas, del martes 8 al jueves 10 de septiembre. El itinerario —Colombia, Ecuador y Perú— llega en un momento en que Washington observa con interés el giro político experimentado por varios países de la región durante el último año.
Según el anuncio divulgado por la vocería del organismo, el viaje busca «afianzar las asociaciones estratégicas» que Estados Unidos sostiene en el continente, en un escenario donde dos de los tres gobiernos receptores comparten una orientación cercana a la de la Casa Blanca.
Tres escalas, tres realidades políticas
La primera parada será Colombia, donde el jefe diplomático sostendrá encuentros con funcionarios de la administración de Abelardo de La Espriella, quien llegó al Palacio de Nariño el 7 de agosto. Si bien no hay confirmación oficial sobre la sede del encuentro, varias fuentes periodísticas colombianas señalan a Barranquilla como posible escenario.
En Ecuador, Rubio se reunirá nuevamente con el mandatario Daniel Noboa, con quien ya ha sostenido encuentros previos en Quito. El vínculo entre ambos gobiernos se ha traducido en acciones conjuntas contra el crimen organizado, con al menos dos operativos binacionales ejecutados en los últimos doce meses.
La gira cerrará en Perú, parada con mayor carga simbólica: será el primer acercamiento formal entre el secretario de Estado y la nueva jefa de Estado peruana, Keiko Fujimori, quien juró el cargo el 28 de julio para un mandato que se extenderá hasta 2031.
La reconstrucción de Colombia, tema prioritario
Uno de los asuntos centrales en la parada colombiana será el compromiso de apoyo estadounidense a las tareas de reconstrucción tras el terremoto que golpeó el occidente del país el 10 de agosto. De acuerdo con el balance más reciente entregado por la Presidencia colombiana, la tragedia dejó 331 muertos, 4.497 heridos y 152 desaparecidos, cifras que la ubican entre los desastres naturales más severos registrados recientemente en el país.
La visita de Rubio se produce tras el paso, a fines de agosto, del jefe del Comando Sur (SOUTHCOM), Francis Donovan, por territorio colombiano, donde impulsó una mayor cooperación militar con el nuevo gobierno. Para varios analistas, ese viaje funcionó como antesala de la llegada del secretario de Estado.
Seguridad, narcotráfico y comercio en la mira
Más allá de la emergencia humanitaria, la agenda de Rubio contempla conversaciones sobre el fortalecimiento de la cooperación contra el llamado «narcoterrorismo» y la búsqueda de mayores oportunidades comerciales entre Washington y los tres países andinos.
En el frente colombiano, el encuentro llega poco después de que Bogotá formalizara su ingreso a la Coalición Contra los Cárteles de las Américas (A3C), mecanismo impulsado por la administración de Donald Trump para articular operaciones contra el narcotráfico y las organizaciones criminales en América Latina y el Caribe. El secretario de Guerra, Pete Hegseth, se pronunció públicamente sobre esta adhesión, indicando que el nuevo presidente colombiano habría autorizado operaciones militares conjuntas contra el narcotráfico dentro de su territorio.
Un tablero regional en movimiento
El recorrido de Rubio se inscribe en un proceso más amplio de recomposición política en Sudamérica, impulsado por procesos electorales recientes que han llevado al poder a gobiernos con posturas más alineadas a las de Washington. Consolidar esos vínculos —en seguridad, comercio y cooperación institucional— figura como prioridad declarada de la actual administración estadounidense, que aspira a un «hemisferio occidental seguro, próspero y democrático».
El Departamento de Estado no descartó que se sumen actividades adicionales a la agenda oficial, como reuniones con representantes empresariales o de la sociedad civil, en los días previos al inicio del viaje.

